Hoy lei en algún lado que los problemas económicos son fáciles de resolver, lo único que se necesita es dinero. Y eso es justo lo que necesito ahora para planear unas vacaciones extremas en el segundo crucero anual de YOLO. Nuestros amigos de Seattle fueron al del 2009 y la pasaron increible. Mariana y yo nos quedaremos esta vez sentados en el muelle, a menos que alguien quisiera patrocinarnos el viaje, claro. Pero como lo veo poco probable, los lectores de Jardín de Adultos se perderán de tantas y tantas historias que pudimos haber contado. Si alguno se anima a treparse a un crucero swinger y recorrer los mares del 29 de octubre al 1 de noviembre del 2010, nos platica con detalle cómo les fue. ¡Bon Voyage!

