
La ruta de los besos
Crónicas de la vida sw- Para nosotros, la noche ya había acabado. Estamos hablando de la que podría ser la fiesta mejor reputada del ambiente swinger. El festejo del aniversario…
Pasta y paja
Ayer cené un fettuccine con foi gras y patas de cangrejo que estaba suculento. Pensé que aunque me parecía pretencioso ordenar un plato cuyo nombre estaba en dos lenguas extranjeras,…
Margarita Bonita: Muebles para hacer el amor
Curioseaba yo en ese siempre versatil blog: No puedo creer, cuando me topé con un video que me llevó directamente a los muebles de Margarita Bonita. Se trata de diseños…
Siluetas sexuales 2
De la sábana fértilMarianaplanta extraña brotaa cuatro tallosy una frutaEl deseo embestirlaatrásun hombreviento que alteradoprenderla por la cinturaescalarlay no puededejar de ir venirmorirse por venirsey las manosy las manosque sólo…
Cap d’ Agde 1
Regresamos hace un par de días y aún no recobro el aliento. Contrapronóstico se nos hizo, lo logramos, atravesamos el Atlántico y luego por cielo mar y tierra llegamos pasadas…
Andrey Razoomovsky, fotografías que provocan
Si es cierto aquello de que el sexo vende, la fotografía de Andrey Razoomovsky, es capaz de venderlo todo. Su página web: Razooma.net, tiene un poco de todo, ilustración, retrato…
El placer de una diosa
Hay un blog llamado El placer de una diosa y no sólo me gusta por la misma razoón por la que me gusta tanto la narrativa española (sus particulares localismos…
100 indicios de que tal vez seas swinger
¿Se han preguntado si esto del rollo swinger es para ustedes? Tal vez no lo sepan, pero es posible que ya sean swingers y no se hayan dado cuenta. Si la…

Stick It or Lick It! La fiesta swinger que soñamos
…Y que luego organizamos Fiestas swinger CDMX Sex Whispers Un evento sw que recordaremos para siempre Los swingers son más divertidos La fiesta swinger que hicimos como nos gusta Fue hace…

Eliud, el inflable
Juguetes y orgías Regresamos del desayuno. Eliud Kipchoge terminó en primer lugar el maratón en dos horas, ocho minutos, y cuarenta y cuatro segundos. No paramos de hablar…



