
En un perdido lugar del estadounidense estado de Montana se lleva a cabo, en estos días, el
Testy Festy. Es una celebración para sublimar la estética de camionero y motociclista en torno a una delicada pieza gastronómica, los testículos de toro. Y aunque los propios organizadores dicen que no se trata solamente de ” bolas y senos”, las actividades hacen pensar en diversión sexualizada altamente eficiente. La gente puede acampar en la zona y pasar los días viendo y participando en concursos del tipo andar en triciclo con ropa interior, camisetas mojadas, o, naturalmente, uno donde los hombres se bajan los pantalones y las chicas eligen al que tenga las pelotas más grandes.