
El trasero, ya de por sí, tiene múltiples funciones, pero gracias a
Joseph Begley, un diseñador británico, también podría servir para iluminar la habitación en un sentido más que metafórico. Por setecientas libras, puedes comprar una lámpara
Slap realizada en silicón ultrarealista que se prende y se apaga con un amoroso toque. Viene en varios colores y, definitivamente, me encantaría tener una de estas “piezas conversacionales” en nuestro
playroom casero.