Así deben verse las novelas de Bukoswki si se les lee bajo el influjo de una tacha. Los trabajos de Brian M. Viveros tienen todo además de un alto contenido de sexualidad. Casi todos óleos sobre madera, proyectan la fuerza violenta de la degradación que no mancha la esencia de las cosas. Los temas giran en torno a bellas figuras femeninas deterioradas por la guera, el boxeo, la fiesta brava, el tabaco y otras pasiones humanas primigenias; el peso de la tradición sobre la aspiración marcada por el canon de lo mediático. Algunos de estos trabajos me hacen pensar en Klimt, otros en Buñuel, todos ellos (he aquí el gran acierto), no me hacen pensar sino volar.

