La petición de Marie, al margen de su blog es muy clara: “No se lleve textos”. Por eso, rompí hoy con la tradición de pedir permiso para traer a La letra erótica un fragmento; en esto del cuerpo, no significa no… ni para qué intentarlo. Los queridos lectores tendrán que prescindir de él, pero no hay razón para no ir a visitar una bitácora tan desordenada y arrebatada como el sexo mismo. Se trata de pequeñas composiciones poéticas, cada una fuerte como un golpe de pelvis, y agotadora… también agotadora. Greguerías sin humor, aforismos sin verdad, y a cambio tan cargados de deseo. No se puede dejar de mirar aquí.


Infinitas gracias Diego :). Me ha encantado!